Tenía muchas ganas de contaros una tradición búlgara que he conocido, pero ando con el tiempo a cuentagotas últimamente, que no es falta de ánimo ni de ganas. Necesito que llegue el fin de semana para ponerme al día con mis blogs (los que escribo y los que leo, que sigo muchas historias y no quiero dejar de acompañaros como hacéis con nosotros).
¡Bueno, al lío! Gracias a un grupo de Facebook de adoptantes en Bulgaria, he descubierto que el 1 de marzo se celebra Baba Marta, que se traduce como "Abuela Marzo" o "abuela Marta". Los búlgaros consideran que este mes es femenino, por su carácter cambiante, preludio de la primavera, y que depende del humor de la Abuela que haga sol o no.
Para complacerla, se confeccionan las martenitsas, adornos de lana roja (que simboliza la sangre, la amistad, el calor) y blanca (para la pureza y la luz), que se regalan a familiares y amigos con los mejores deseos, como salud y suerte.
Se lucen como
broche, en la
solapa o como
pulsera, y -atención- hay que llevarlos
hasta que se vea una cigüeña (yo lo llevo, claro! :D ). Si no se produce el avistamiento, entonces hasta el último día del mes de marzo. Cumplida la misión, se colgará en un árbol en flor como símbolo de fertilidad (de lo nuevo que comienza), para que sea productivo todo el año.
Las más típicas son las borlas o las pulseritas, aunque también se hacen muñecos que se llaman Pizho (Пижо,el chico, de blanco) y Penda (Пенда, la chica, de rojo).
Por lo visto, los búlgaros regalan estos amuletos a diestro y siniestro y puedes llegar a juntarte con un montón.
La pena es tener que deshacerse de ellos. Eso sí, ¡menuda estampa crean!
Y claro, de no tener ni idea de esta festividad a comprobar que hay un universo
Baba Marta ahí fuera...
Comprenderéis que tenga que dejaros. Voy corriendo al chino a por lana roja y blanca. :) (Ya sé yo que hay una abuela por ahí que se va a poner a hacer martenitsas...)
Ah! y ¡Chestita Baba Marta! (¡Feliz Baba Marta!)