martes, 3 de noviembre de 2015

¿Vienes o qué? El trailer




El 13 de octubre (martes y 13, para que veas que eso de las supersticiones son chorradas) nos dijeron que no viajáramos (o avisáramos), y que podrías llegar en cualquier momento y que estuviéramos localizables el uno para el otro y siempre con el móvil cargadito. Vuelco al corazón.

El 13 de octubre volvimos a celebrar que por fin venías.

El 13 de octubre mandé audios gritando como una loca y contándolo todo a familia y amigos.

El 13 de octubre la familia y amigos se empezaron a poner nerviosos también .

El 13 de octubre dimos a conocer al fin oficialmente la buena nueva en los trabajos. 

El 13 de octubre propios y extraños empezaron a  preguntar a bocajarro e indiscriminadamente "si sabemos algo". A veces me agobio.

El 13 de octubre fue hace 21 días. 21. Sé que después de todo son pocos. Pero se me empiezan a hacer muchos. Quiero conocerte y cuidarte ya. 

Va a darme algo. 

Hace unos días por fin me decidí a comprarte una cuna, una bañera y otras cositas. Tengo tanto miedo de que, como otras veces, todo se tuerza, que no quiero adelantarme. Y como estás tardando, tengo los carrillos por dentro en carne viva (me los muerdo por los nervios), me despierto a las 4 ó 5 de la mañana, y no doy pie con bola ni en el trabajo ni en mi vida. Me doy cuenta de que no he contestado los comentarios de la anterior entrada, pero es que tengo un atasco de trabajo también alucinante. No me concentro. Estoy como paralizada, de tanto que te espero. 

En tu habitación ya sólo faltas tú. Querría pintarla, tengo que enmarcar la lámina de la genial María y quiero hacerme con todas esas pijadas y chuminadas que tengo reservaditas para ti, pero en realidad todo está listo ya para recibirte, en especial nuestros corazones. Esto es super cursi, ya, pero es que es así, criatura, que nos tienes a todos ya atacaítos.

Estoy loca por que veas los regalos que nos llegan por correo de gente que sólo conocemos virtualmente y que es maravillosa, como Anne o Cristina, sin olvidarnos de mi querida Laura quien ya te tejió un globito hace mucho... Todo es muy emocionante. 

Mucho.

Pero empiezo a agotarme psicológicamente. Ven ya, venga. No seas remolona, criatura. :)

Willow huele lo tuyo, pero en ningún momento ha pensado que la cunita sea para él, ¡bien! :D He puesto un cuadro de tu primo Adrián y he hecho un móvil con los globitos de la abuela y el de Lau. Tengo bodis de varios tamaños, y te han regalado baberos y hasta un mordedor. También hace días que duermo con un muñeco de apego (un burrito) para que reconozcas mi olor y aportarte tranquilidad.

Estamos perdiendo todos la porra, aunque lo cierto es que yo puse "fecha de parto aproximada" al hacerme la tarjeta de Prenatal el 10 de noviembre. (Señores de Prenatal, mejor una frase del tipo "cuándo viene tu bebé aproximadamente" y así cabemos todos)

Mientras, sigo grabándotelo todo, ya lo sabes. Aquí el tráiler de tu llegada. 




lunes, 12 de octubre de 2015

Sorpresas del camino

Seguimos con los loopings de la montaña rusa,  y el jueves llamaron para decirnos que mañana tenemos entrevista para la idoneidad. Espero estar mejor que al teléfono, que parecía que me fuese a dar un jari ahí mismo, balbuceando y con la respiración entrecortada.

Así reaccioné en el trabajo



Fijaos cómo estaré de contenta por lo rápido que está yendo el proceso que el jueves nos fuimos de nuevo a celebrarlo con mis padres y mi hermana (y ya había hecho lo propio en el trabajo). Todo lo que sea celebrar, que lo hemos pasado muy mal, oye. Lejos quedaron aquellos viernes nefastos cuando quedaba con ellos pero para olvidar el chasco en cuestión de la clínica.

Pero no me voy más por las ramas, que hoy sólo quiero escribir para dar las GRACIAS  a todas esas maravillosas mujeres que me están acompañando estos días tan intensos. Desde las chicas de la #infertilpandy, hasta compañeras blogueras pasando por grupos de Facebook, sin olvidarme de dos ídolas a las que conocí el día de reunión. Gente a la que en su mayoría no he visto la cara y, sin embargo, me están ofreciendo todo tipo de ayuda desinteresada e incluso bártulos para el bebé, por no hablar de los ánimos.

Os voy a poner sólo unos ejemplos, los últimos que tengo más a mano, pero mi gratitud es para todas las que saludáis cuando pasa este globo por delante.



De repente, no sé si puedo decir sus nombres, así que por si acaso no las mencionaré, que mujer precavida vale por dos, pero creo que ellas saben quiénes son, desde la que me está amueblando y decorando la habitación en Pinterest, además de pasarme sus recomendaciones como Babypedia que es, hasta la super mami que repite y me ayuda con los entresijos de la adopción y sus momentos más locos y emocionantes (¡y las listas de necesidades!), sin poder dejarme la "guapaza" con la que espero echarme una carreras de carritos algún día y que me hace morderme las uñas con sus teorías sobre cuándo me van a llamar.

NO SE PUEDE TENER MÁS SUERTE. SOIS LO MEJOR QUE ME HA PASADO EN ESTE CAMINO.

No puedo estaros más agradecida. Quién me iba a decir que en este senderito sinuoso que nos ha tocado vivir iba a encontrarme tanta gente buena junta, tanta compañía de la que aporta y reconforta. De verdad, me emocionáis cada vez que suena el móvil y es alguna que se ha acordado de mí, ya sea por Whatsapp, Facebook, Twitter o blog. Sois lo más. Espero devolveros todo lo que me dais, que no os hacéis una idea de cuánto bien me hacéis. Sois maravillosas, chicas. Os deseo todo lo bueno que seáis capaces de abarcar. 


Son personas que me preguntan cómo me ha ido la reunión o me desean suerte exactamente igual que una prima o una amiga. Me tocan la fibra. Y encima que yo con los nervios me pongo en modo concha.


Qué puedo decir de esta ídola que pone a su clase a felicitarnos. Lloré al escucharlo. No la he visto en mi vida, y me ayuda tanto, y encima esto...



Y esta tarde otra compañera buscadora  encantadora me ha mandado un vídeo de cómo se entera una señora de que ya es abuela que me ha puesto los pelos de punta.


En fin, que me están pasando cosas tremendamente especiales y eso que aún no ha llegado Bienve. Gracias otra vez. Me estáis haciendo el paisaje del camino precioso (y llorar mucho de emoción).