18/05/2016
Todo va volviendo a su cauce y, aunque la llegada del -familiarmente- "pollito" supuso un tsunami para mi vida, al final las aguas van recuperando su ritmo y el oleaje es ese rumor relajante y no una embarcación a la deriva una noche de tormenta en alta mar. Así que, "pollito" mediante, iré retomando el blog porque esta aventura no termina al llegar a destino. Tendré que reubicarme y buscar temas que os interesen, sin olvidar el afán de acompañaros a todos los viajeros/buscadores y sin perder de vista que esto eminentemente era un diario personal (a voces).
Así que, sin más preámbulo, os dejo con la única foto que os puedo enseñar de Baby Jones en su globo y algunas del cómo se hizo. No es tan precioso como el de María, pero todo se andará.
Supongo que sobran las palabras y que no hace falta que os diga lo emotivo de la sesión.